
Marie-France Veyrat
VEYRAT, PIONERA EN CATALUNYA DEL GRAN FORMATO
Aprovechando el año Gaudí que se celebra por estas fechas, Marie-France recuerda el proyecto “Campanar: T’estimo” que no fue una simple proyección; fue una declaración de su amor a la arquitectura y a la historia en las celebraciones del 150 aniversario del nacimiento de Antoni Gaudí. Lo que hizo Veyrat en el año 2002 fue adelantarse a su tiempo, mientras que la mayoría de los artistas digitales trabajaban en formatos pequeños o pantallas convencionales, ella entendió que la arquitectura podía ser un soporte artístico.
“Campanar: T’estimo” sentó las bases de lo que hoy conocemos como mapping arquitectónico. La precisión necesaria para encajar las imágenes en las complejas aristas del campanario de Reus requirió una visión espacial y técnica que pocos artistas poseían en el entonces. No buscaba solo el espectáculo visual, sino una fusión emocional entre el espectador, el monumento y el legado del genio modernista.
Veyrat eligió un escenario cargado de simbolismo: el campanario de la Prioral de Sant Pere de Reus que, aunque fueron proyectadas en el 2002 la realidad es que fue un proyecto iniciado en el año 2000 donde la tecnología no era tan veloz como ahora.
EL LEGADO DE UNA VISIÓN
Marie-France Veyrat demostró que la luz podía ser tan maleable como el hilo. Su intervención en Reus marcó un antes y un después en la forma de entender los eventos culturales en el espacio público, probando que el arte contemporáneo y el patrimonio histórico no solo pueden convivir, sino potenciarse mutuamente.
A dos décadas de aquel evento, "Campanar: T’estimo" sigue siendo recordado como el momento en que el cielo de Reus se iluminó para recordarnos que, con creatividad y audacia, hasta las torres más altas pueden contar historias.
"Me siento orgullosa de ser un referente y de haber abierto camino a los futuros creadores"
— Marie-France —




EL RENACER DE "L'ÉPAVE"
EL NAUFRAGIO QUE DESAFIA A LA NATURALEZA

Las feroces lluvias y el viento de esta primavera intentaron reclamar su propio tributo. "L'épave" sufrió daños tras el último temporal, quedando a merced de los elementos. Pero la esencia de un naufragio no es hundirse para siempre, sino la historia de lo que sobrevive.
Tras semanas de un meticuloso y apasionado trabajo de restauración, he logrado rehabilitar la obra casi por completo.



Hoy, "L'épave" vuelve a ponerse en pie. No solo está recuperada; las marcas de la tormenta ahora forman parte de su propia alma, haciéndola más fuerte, más real y más indomable que nunca.